Informe del Panel Canberra acerca del Programa de Caceria Cientifica de Japon y el Tratado Antartico.
Un grupo independiente de expertos en legislación y política de la Antártida convocado por el IFAW (Fondo Internacional para la
Protección de los Animales y su Hábitat), se reunió en Canberra, Australia, y publicó un informe que detalla las opciones del
gobierno australiano para cuestionar el programa de cacería de ballenas de Japón por medio del Sistema de Tratado Antártico
(ATS, por sus siglas en inglés).
“Este informe crea un nuevo frente diplomático y legal para que el Gobierno de Australia cuestione el programa de cacería de
ballenas de Japón en el Océano Austral por ser inconsistente con el régimen legal de Antártida,” dijo el Presidente del Panel de
Canberra y Profesor de Derecho Internacional de la Universidad Nacional de Australia, Don Rothwell.
De acuerdo al ATS, todas las actividades realizadas en la Antártida y el Océano Austral, áreas sumamente vulnerables, están
sujetas a minuciosas evaluaciones de impacto ambiental antes de permitir que procedan. Entre otras actividades, se
contemplan la construcción de nuevas bases científicas, el turismo y la investigación científica.
A pesar de que el programa de cacería de ballenas es una de las mayores operaciones marinas realizadas en la Antártida cada año, el Gobierno de Japón nunca ha cumplido con este requisito. Actualmente, los balleneros operan con embarcaciones que no cumplen con los requisitos para uso antártico y realizan operaciones sumamente peligrosas como el reabasto de combustible en alta mar. Los riesgos ambientales asociados con la cacería de ballenas en Antártida fueron demostrados claramente en 2007 por la explosión y el consiguiente incendio a bordo del barco ballenero japonés Nisshin Maru, que pudieron haber causado un derrame de productos químicos y cientos de toneladas de combustible.
“La Antártida y el Océano Austral están gobernados por uno de los regímenes jurídicos ambientales más completos. ¿Por qué
está exenta de ese régimen la cacería de ballenas japonesa?”, preguntó el Profesor Rothwell.
“La Antártida ha sido designada como reserva natural para proteger su medio ambiente único para las generaciones futuras. La
cacería de ballenas por parte de Japón representa ya una mancha sobre este ecosistema,” según Aimée Leslie, Oficial de
Campañas para IFAW América Latina.
“Resulta inexplicable e imperdonable que se les permita a los cazadores de ballenas japoneses operar sin responsabilidad
alguna. El IFAW insta al Gobierno de Australia a manifestar una enérgica protesta en la próxima reunión del Mecanismo de
Consulta del Tratado Antártico que tendrá lugar en Estados Unidos en Abril,” dijo Darren Kindleysides, Coordinador de
Programas para IFAW Australia.
El informe del Panel de Canberra respalda las Opiniones Legales anteriormente recopiladas por el IFAW, que
concluyeron que el Gobierno de Australia puede llevar a Japón ante la Corte Internacional de Justicia o el Tribunal
Internacional sobre el Derecho del Mar para cuestionar la legitimidad de su programa de cacería científica de ballenas.
“Se le ha proporcionado al Gobierno Australiano otra vía legal y diplomática para detener este programa ilegal, inhumano e
innecesario de cacería de ballenas japonés. El Gobierno debe asumir la responsabilidad de asegurar la observación de las
leyes internacionales, cumplir sus promesas electorales y poner fin al programa de cacería de ballenas de Japón de una vez por
todas,” declaró Aimée Leslie.